El fresco aire corta mi aliento, convirtiendolo en pequeñas nubes algodonas y yo esperando en la calle, con la humedad metida en los huesos tu llegada. Quince minutos han pasado y tú llegas tarde para no variar; no sé de que me sorprendo lo raro sería que llegaras puntual.
Para colmo de males comienza a lloviznar,que estupidez la mia, "la ley de Murphy"cómo he podido olvidar , ya q no podia fallar.
Me pregunto dónde estarás pués ya me empiezo a impacientar.
Sólo veinte minutos han pasado y empadado mi orgullo por el suelo ha quedado y el moquillo ya llevo colgando; ¿Y tú? Ni rastro.Tempanos de hielo como base tengo y el cuello duro y helado como cemento.Estornudos colapsan mis nasales de guturales ruidos y mocos aplastantes.
Menuda cara de imbécil debo de llevar para q tú me vengas a jorobar,como tardes más a la mierda te voy a enviar, o llegas o me voy ya y para quedar no me vuelvas a llamar.